lunes, 19 de agosto de 2013

Cíclicos

Leí una vez que enamorarse en verano es de valientes, qué quién no teme la cuesta de Septiembre y la vida entre trenes, y algún que otro beso olvidado entre los dientes.

Pensé una vez que enamorarse en verano, es humano, y que no existe, por mucho que nos agarremos a las mantas que nos separan del invierno, calor mejor que el de unas manos
y el sol, que compite conmigo cuando busco un escalofrío por acariciarte la piel.

Escribí que ambas teorías son compatibles. Y que el miedo y la ilusión caben en una misma línea.

Memoricé que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta, y me faltaban dardos que tirarte a la cara
cuerda para atarte a mi cama

Te dije una vez, a oscuras, también para nuestras pupilas, que este arte de amar sabe a todo, menos a olvido
y a tierra seca

Que nuestro amor olía a mar
Y no por su certeza, si no por su
inmensidad

¿cuánto amor cabe en una cama de noventa?

Bonitos y fríos 18.

Tú te quedas en la pequeña ciudad,
y a ella la esperan
páginas en blanco que rellenar, 
vistas con sabor a nuevo,
y una habitación que amueblar...

El cambio que la asusta 
y los kilómetros que pueden descoser
la seguridad de tenerla cerca 
y todo lo que os quedaba por hacer.

Llega la independencia, 
la responsabilidad y el miedo,
de no saber dónde encontrar
su hombro de consuelo.

Que la autopista Madrid-Toledo, 
espera con pena ese septiembre.
Que sonarán egoístas mis "no te vallas"
pero optimista seguirá la esquina de siempre, 
aunque se sienta sola a eso de las nueve.

Porque no queda otra que oír sus novedades
a baja resolución a través de la pantalla del ordenador.
Buscar tiempo en el cajón,
tiempo que solo escapa por los horarios que no coinciden,
tiempo que antes os sobraba 
y ahora solo escapa.

Y sin el calor de sus hoyuelos,
parece que el sol brilla un poco menos,
Porque escribo sobre mejores amigas,
esas que conocen la receta
de volver a coser sus sonrisas, 
y dejar intactas sus huellas.

Y es que ella lleva la palabra imprescindible tatuada en la frente, 
imprescindibles sus opiniones, sus razones,
imprescindibles sus valores. 
Por eso, hablaría más bien de la seguridad 
de que las amistades grandes no marchitan...
de amores sinceros y de verdad
que saben hacer malabarismos
sobre el cable del teléfono..

Y hoy 19 de agosto brindo por nosotras, 
que es demasiado bonito lo que tenemos, 
para asustarnos por un poco de distancia.  

Felices 18,
SIEMPRE a tu lado.