domingo, 5 de febrero de 2017

parasalvarte

No hay más rareza
que la pureza de tus escombros,
       escombros que escondo,
       en el ruido del haber sido,
lo que pudimos, y no fuimos.

El ahora espacio de mis abrazos,
y los rostros sin rastro.
       Las promesas sin repisa,
       y los desquicios de mis precipicios.
Si hoy hablo de mis demonios,
es porque dicen que escribir
es la mejor cura,
       - paracaídas, parasalvarte.

Jornada de heridas abiertas,
legado de algún pasado.
     Las coutas de la herida,
      los delirios de la cicatriz,
lo que nos quedó por reir.
Ya no hay musas en mi misa,
solo mocasines y camisas.
   Los veinte que te pesan,
   lo que restas no regresa.

Todos presa de la prisa,
   más adeptos que atentos,
       tan rápido que ni nos miramos.